Como ya he dicho en alguna ocasión, allá lejos donde los yankees se creen los jefes del cotarro mundial, también saben hacer música. Y por supuesto sus vecinos canadienses no iban a ser menos. Y de que manera. Arcade Fire cada día me gusta más y más. Son como la Tribu de los Brady pero a lo indie. Son la polla y cuanto más escucho sus temas más me gustan. Esperemos que se animen pronto a sacar nuevo disco porque son la hostia. Os dejo con dos canciones. La primera es una auténtica vacilada titulada “No Car Go”. Y es que tocan todos los putos instrumentos que se puedan imaginar. Son un lujo de banda y todavía no los he podido ver en directo. La segunda canción “Wake Up” y ultraconocida fue la apertura de la gira Vértigo, de sus majestade U2 en el concierto en Barcelona en el 2005. Y a mí me puso los malditos pelos de punta cuando vi salir bajo ese tema a los cuatro marcianos de Dublín versionando el tema. Porque esos juegan en otra liga distinta. Pero hoy les toca la gloria a los canadienses Arcade Fire. Expectaculares de verdad.
Últimamente entre tertulias y charlas con algunos conocidos ha regresado, como siempre lo hace, el eterno tema del amor. Que por si no se han dado cuenta es la principal razón que gobierna en el mundo. Unas veces para bien y otras yo que sé si para mal. No me siento calificado para juzgar determinados actos. Pero lo único que yo sé es que al final en el mundo casi todo se mueve por ese sentimiento. Hasta los actos más dañinos por desgracia. Muchas veces es una variante confusa para lo que la mayoría de nosotros entendemos como tal, pero lo es. De todos modos y sin ganas de entrar a debatir algo tan complejo y cansado como es eso (puesto que la semana pasada ha sido de órdago) diré que hoy la intención no es otra que hablar simplemente de eso enrevesado y a la vez increíble llamado amor. Y la culpa de esto como siempre son las conversaciones con los amigos, la música que despierta emociones, la lectura y por supuesto los propios sentimientos. La verdad que estoy influenciado por el hecho de tener a mi lado en la mesilla de noche a los grandes de la poesía romántica. Pero es lo que hay señores. Por ello les dejo con una personal descripción de lo que es ese sentimiento. En verdad hoy les he engañado diciendo que iba a hablar sobre algo cuando en realidad les dejo con unas líneas que intentan expresar eso por lo que todos hemos pasado. Y es que yo creo, que la batidora loca que todo ser humano tiene por corazón, en alguna situación ha vivido un momento como este. Por supuesto y ni que decir tiene, que hoy las palabras van dedicadas para aquellos que pasan por ese momento en el que las dudas y el ansia son unos duros compañeros de viaje.
“Brota el denso aire, que de las cansadas bocas no es exhalado, sino que acontece. Como un falso guión de espectros en la mente. Todo es vaporoso en las palabras que en silencio se pierden en los labios. Es todo niebla. El camino tan solo está marcado e iluminado en tus adentros. Y el miedo cede a los impulsos que no dominan ni siquiera los fantasmas que no puedes dejar entrar en tu habitación. Esos que zigzagueando se adentran en las sábanas vacías de las noches perdidas. En aquellos días en que antes de dormir dejas inconscientemente ventanas abiertas en el cielo. Esperando que algo entre por ellas. Aguardando que las breves palabras dichas aceleren los pulsos de los instintos. Cerrando los ojos mientras sientes ceder las pocas fuerzas que encuentras en ese instante. Respirando hondo en busca de un grito que temes que nunca tome forma. Pero que quizá consiguiera alterar la materia que rodea esa historia de dos. Que en realidad es un cuento de amor disléxico y sin entendimiento. Sin un final. En realidad sin un comienzo. Y es que tan solo existe el ansia. La fiebre de un encuentro. La enfermedad que se cura con sus labios. Los colores almacenados en pupilas que acromáticas no distinguen otro tono que el de su cuerpo. Y así transcurre la noche. Entre sueños que amanecen a través de ventanas abiertas. Entre poemas. Entre Salinas, Gustavos y Nerudas que huérfanos de amor quieren salir volando de esa habitación. Para ser encontrados. Para ser contemplados por ojos distintos. En realidad con el deseo de ser encontrados por sus ojos. Y poder transmitir lo que la sonoridad de las palabras apenas se atreve. Tal vez porque ni siquiera saben. O porque no son suficientemente bellas en comparación con ella. Crees que apenas la rozan. A pesar de que sabes que luchan por conseguirlo. Y de que ella sabe que luchan por ello. Que intentan demostrar que quieres que conozca tu imperfecto mundo. Tan solo eso. Solos ella y tu juntos por apenas unos segundos. Tan solo un instante los dos. Solo sus labios y los tuyos, en un beso.”
Todos y cada uno de nosotros guardamos en nuestro interior la sombra de las dudas. Tenemos anclado a nuestros genes ese mal del ¿qué hubiera ocurrido? El otro día comentaba con un amigo todas las cosas que en la vida me he callado. Y ambos llegamos a la conclusión de que realmente era de lo único que nos arrepentimos. Y es que gracias a no callarnos hemos conocido a gente importante en nuestros respectivos universos. Este loco que les cuenta desde hace años no se calla nada. Antes prefiero reventar por dentro que guardar una interrogación en mi vida el resto de mis días. Y saben por qué. Porque es mi vida y solo la viviré una vez. Y quiero que sea lo más plena posible. Piensen en las vidas que llevan ustedes ahora mismo. ¿Realmente son quienes querían ser cuando en la infancia soñaban en un futuro? ¿Viven su vida o la de otro? Yo solo les digo una cosa. Hablan de compromisos todos los días en los medios. Y en ciertas ocasiones llevarán razón. Pero mi opinión es que una persona no puede ofrecer nada al resto del mundo mientras no esté comprometida con sus propios sentimientos. Me tildan de despegado en ocasiones, de borde, de raro… Pero yo no hago caso. ¿Quién puede juzgar a nadie cuando las decisiones son meditadas y desde el corazón? Espero que piensen que nadie. De lo contrario tu que estás leyendo esto serás una de esas personas que necesita puntos de sutura en el corazón por no intentar vivir lo que siempre ha querido. Señores sean valientes. Miren a su alrededor y por favor no se callen nada. No quiero que sean de esa clase de personas que viven hasta la vejez pensando en la sonrisa de aquella chica del metro. En aquél chaval que te hacía reir pero al que no te atreviste a decir nada. Recordando toda una vida lo que pudo ocurrir si aquella tarde hubieras invitado a ir al cine a aquél hombre con el que vibrabas y hubieras abierto tus sentimientos. O tener que ver todos los días al cerrar los ojos, aquella mirada de la chica alegre. Aquella con la que dormiste una vez y con la que no te atreviste ni a contemplar mientras dormía… Yo saben que les digo. Que se pongan el mundo por montera y que sean felices. Que se acerquen a la chica del metro que cantaba James Blunt. Que besen al muchacho que te hacía reir. Que le den la mano en el cine a ese hombre mientras la película es lo de menos porque ni el surround es capaz de ocultar el sonido de los alterados latidos. Y que si están junto a esa mujer, con la que tienes esos presentimientos, la mires a los ojos y le digas lo que sientes. Nada más. El resto llegará o no. Pero al menos no montarás un día en el coche y al escuchar una canción vendrá a tu recuerdo aquella noche. Y te sentirás triste. En vez de tranquilo por saber que al menos hablaste y ya nunca más te corroerá ese sentimiento de ansiedad por querer conocer lo que hubiera pasado en otra vida con ella. En esa maldita vida del ¿y si le hubiera dicho que…?
Bueno señores yo lo he intentado. Dicen que en esta vida hay que probar para saber apreciar y elegir. Yo ya lo he hecho y la verdad es que no puedo con ello. Va a ser que con esto del blog ya tengo bastante. He durado con una cuenta de Facebook creo que tres días. He intentado ponerme al día y todas estas historias (el pesado de Jaime me decía que abriera una cuenta, aunque fuera con un nombre falso) y como es uno de los que tienen algo de influencia sobre este vinagre, he colgado mi foto de perfil super mega bohemia y me han agregado unos cuantos conocidos que no amigos como dicen en las indicaciones (bueno un par si lo eran). El caso es que me he venido para ´lante como un torero. He colgado fotos de viajes y bodas. Vamos lo que hace todo el mundo. Hasta me he lanzado a escribir unos cuantos comentarios pero me he dado cuenta de que no me va esa historia. Lo respeto la verdad. Ya saben lo que digo siempre. Que cada uno haga con su chichi lo que quiera. Que ancha es Castilla y como decía el chiste: “el gato es mío y me lo follo cuando quiero”. Pero yo no puedo aunque lo intento, por mi que no quede. Al principio también era reticente con esto de los blogs. Quizá algún día lo intente una vez más. Aunque me da que, como diría el bueno de Warhol y mi compadre el Tron que se está haciendo las escocias, y espero que a las escocesas. Un servidor ya tiene bastante con buscarse sus quince minutos de fama cutres de este modo. Así que lo siento chicos/as. Me estoy volviendo moderno y todo eso pero no gilipollas. De modo que sigo en mis trece y mantengo eso que siempre he dicho de que esas hostias de tuentis (que en muchas ocasiones es sinónimo de tontis) o como se escriba y de facebooks en donde cualquier perturbado mental te puede encontrar son un puta mierda. Y lo bueno que tiene es que ha sido contrastado por mi experiencia. Señores/as lo siento si les he pedido que me agreguen. Eran las ansias de tener “amigos”. Lo siento pero Nas pasó a mejor vida. O al menos la suya, con sus reglas y sus rarezas con la que se irá para el patatal. De manera que sálvese quien pueda porque hay tanto idiota ahí fuera…
Hay momentos en que el corazón de niño que todos llevamos dentro, expande su volumen por el amor de un recuerdo. Hay días que en plena oscuridad me guío por el eco de aquella voz que una vez me susurró. Que llenó los cielos de estrofas interminables cuando al abrigo de las tempestades adolescentes nos creíamos invencibles. Mayos odiados, septiembres emocionados. Hubo tiempos pasados cuando una sorisa suya rompía las penas y alejaba los problemas. Tal vez ni siquiera exitían los problemas. Cuando los besos eran nuevas emociones que con el tiempo se convertirían sin saberlo en canciones. En acordes de realidad que te regalan tu propio paraiso particular. Apenas unos minutos tumbado en la cama. Con una sonrisa un tanto cansada por los años que van haciendo bien su oficio de envejecer. Los años de colegio, el sitio de mi recreo que cantaría el genio de Antonio. Supongo que hablo de la chica de ayer. Del sueño que era ella, de la realidad que encuentras diez años después por alguna casualidad y que nunca disfrutarás. Besos nunca encontrados. Malos versos guardados en cajones indiscretos que hablan más de mí que yo mismo. Momentos nostálgicos, luces cegadoras y búsquedas entre poesías. Entre páginas inocentes. Entre palabras que hablaban de ella. No de mi. Mío solo era el sentimiento que custodiaba aquellas letras que ansiosas nunca fueron entregadas. Mío tan solo el corazón que aquella niña me robó. Suyos los millones de instantes que me regaló para el resto de mi vida. Los monstruos ahuyentados gracias a la experiencia. Siglos influenciados por su gravedad. Por desencuentros forzados. Por la verticalidad icandescente de aquella niña rubia a la cual dediqué todos mis versos de niñez. Esos que nunca más podrán ser de nuevo escritos por no contar con la forastera inocencia de aquellos besos en el patio del colegio.
Miren últimamente se me quejan de que casi no hago referencia a los músicos nacionales de este país. Y he de explicar por qué. Simplemente porque no me gustan. Hay excepciones claro. Como en todos los sitios, pero para mi pocos. A gusto los colores. Me jode tener que decir esto de los descendientes de Nelson. Pero es que musicalmente nos dan para el pelo pero bien. Menos mal que contrarrestamos con una literatura en castellano que machaca a esos perros. Lo cierto es que tengo pocos discos de grupos o solistas que me hagan disfrutar en el idioma de Cervantes, pero es lo que hay. Pocas excepciones, y las pocas se entremezclan con esa cultura sonora de las islas que tanto me gusta. Hay que reconocerlo. O eres un genio, caso de Bunbury y sus Héroes, o te mojas el culo en la vertiente brit. Bueno que como siempre para gustos está hecho el mundo. Yo no desprestigio la música de los grupos españoles no se equivoquen. Que en este país pocos defienden la ñ como yo. Pero hay que reconocer que estamos como en casi todo en esta Europa por detrás del resto en evolución. Y es que en el siglo XXI seguimos encerrados en nuestro folclore y cuesta salir del armario. No hay que rechazarlo ya que mi tierra sin el baile del Cordón no sería nada. Que benditas sen las saetas y el flamenquito en Andalucía y las jotas en Aragón. Pero hay que ampliar miras, por eso aquí os dejo con cinco grupitos majos de la tierra que cantan en castellano. Sí, porque aquí, aunque con cuenta gotas, también se hace buena música y en el caso de alguno de estos grupos, videos muy cuidados. Venga a hacer click…
Bueno supongo que todos llevamos un friqui dentro. O quizás todos somos unos friquis. O tal vez la sociedad es tan sumamente gilipollas que cuando alguien hace algo más extraño de lo supuestamente correcto lo identifcamos de esta manera. El caso es que me la pela pero he de decir que mi friqui favorito es Jarvis Cocker (si, si el ex-miembro de Pulp). Simplemente me parece genial. Sus canciones me gustan más y más. Sus discos son para ser escuchados. Y es el mejor peor bailarín (si me permiten la expresión) que me he echado a la cara. La canción que os dejo “Further complication” da nombre a su último disco del pasado 2009. Es genial y divertida. Por cierto un tema antiguo de este crack en una colaboración es realmente bonito. Creo que merece la pena que hagáis una búsqueda. La canción en cuestión se llamada “Into You”. Es preciosa. Espero que os guste. Para mi gusto sería una gran banda sonora para una historia…
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